El puesto
Mi primer empleo en el área, entre enero de 2007 y abril de 2008, en el organismo público que gestiona la red de salud del estado Vargas (hoy La Guaira): sus hospitales y sus ambulatorios. El puesto tenía dos mitades que en una administración pequeña son inseparables: desarrollar las aplicaciones internas y mantener en pie lo que ya había.
Esa doble condición —construir y sostener— es la que sigo teniendo hoy, casi veinte años después, cuando llevo a la vez el desarrollo y los sistemas de una empresa.
Sistema de carnetización
El primer sistema que puse en producción. Una aplicación web en PHP, JavaScript y MySQL para emitir las credenciales de identificación de los empleados de toda la red de salud del estado.
El equipo se desplazaba a cada centro y trabajaba desde allí: se buscaba al empleado, el sistema recuperaba de la base de datos del organismo su centro de adscripción, su cargo y sus datos, se le tomaba la fotografía y el sistema componía el carné listo para imprimir en una impresora de tarjetas PVC.
Dio servicio a unos dos mil empleados de cuatro hospitales, incluida la maternidad, y una decena de ambulatorios.
Consulta rápida para Nómina
El departamento de Nómina trabajaba con un sistema heredado muy antiguo en el que consultar un dato era lento. Como para el sistema de carnetización ya había una conexión a la base de datos de empleados, aproveché esa vía y desarrollé un módulo web de consulta rápida apoyado en una réplica de esa base en PostgreSQL.
No sustituyó al sistema antiguo: convivió con él resolviendo lo que peor hacía. Es la primera vez que resolví un problema rodeando un sistema heredado en lugar de intentar reemplazarlo, algo que he repetido muchas veces después.
Sistemas, redes y telefonía
Además del desarrollo llevaba el soporte a los empleados —equipos, impresoras, ofimática— y la parte de infraestructura: instalé, junto a mis compañeros, mi primer servidor Debian y administré los del organismo, con Squid para el control del acceso a Internet, un cortafuegos con iptables y el servidor DHCP de la red.
También configuraba los switches y el cableado estructurado de la oficina, incluido su cambio completo durante una remodelación, y daba soporte a la centralita telefónica IP sobre Asterisk, para la que hice un curso específico.
Diecisiete años después migré la telefonía corporativa de un grupo de empresas en España a una centralita virtual en la nube. El problema es el mismo; lo que cambia es dónde vive la centralita.