Contexto
Un mayorista colombiano de relojes vendía por Internet, pero no al público: su tienda era para proveedores y revendedores, y a cada uno se le permitían determinados modelos y años. El catálogo y el stock reales vivían en su ERP, que exportaba un CSV.
Qué hacía el plugin
Importaba ese CSV a WooCommerce y sincronizaba catálogo e inventario: creaba las categorías que no existían, gestionaba los productos variables —un mismo reloj en varios colores— actualizando el stock de cada variante, añadía como variante cualquier color nuevo y daba de alta el producto completo si llegaba de una categoría que aún no estaba.
Decisiones técnicas
Los permisos con las taxonomías de WordPress, no con una tabla aparte. Distinguir qué productos puede comprar cada proveedor se resolvió con taxonomías personalizadas. Aprovechar el modelo de contenidos del propio WordPress en lugar de montar una estructura paralela hace que el catálogo siga siendo filtrable, buscable y administrable con las herramientas que ya trae.
Sincronizar, no volcar. Una importación que borra y recrea es más fácil de escribir y destruye el histórico y los identificadores. El plugin compara y actualiza, que es más trabajo por adelantado y menos incidencias después.